Justo cuando el mundo iba a mayor velocidad, nos vimos obligados a detenernos. Lo mismo ha venido ocurriendo en la industria de la moda, cuando el consumo no podía ir más rápido surgió un concepto que ha venido para quedarse: slow fashion.
Una sociedad más consciente, más preocupada por por su consumo y más responsable con el entorno ha permitido que la moda empiece a trabajar en conceptos como la sostenibilidad, la economía circular y el comercio justo.
En menos de un año nuestra forma de consumo de la moda está cambiando. ¿Se ha acelerado la toma de conciencia de preservar unas formas de elaboración sostenibles para el planeta?